Ocaso
Mole
Que la lluvia caiga sobre mi cuerpo por última vez
y la tibia brisa del viento acaricie mi rostro,
que el fuego borre de mi toda mancha,
y la tierra me guarde en sus brazos por siempre,
hoy mi alma se cae a pedazos,
porque veo como nuestros caminos se separan
y quizás nunca más se vuelvan a juntar.
Los cielos no son tan azules como antes
y ante este dolor se han teñido de rojo
con la sangre de estos corazones destrozados
que andan vagos por este mundo de penumbra
por estos días sin sol y por las noches sin luna,
que noches mas oscuras...
el tiempo aun más lejano espera,
espera que estos dos amos del firmamento
vuelvan a verse las caras para fundirse y ser uno solo
Quizás pase mucho tiempo, quizás me lleve antes la muerte
Este donde este, no habrá cuadro mas triste
que las lagrimas de un ser enamorado,
desahogando el pesar de un alma herida,
de un corazon roto,
por las rosas negras de traición.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario